El Blue Flame en las salinas de Bonneville, Utah, con Gary Gabelich al volante y la llama azul del GNL visible en el escape, octubre 23 de 1970
Blue Flame · Reaction Dynamics · Bonneville Salt Flats · 23 octubre 1970
Ingeniería Curiosa7 min de lectura

El cohete con ruedas que superó los 1.000 km/h con gas de cocina — Blue Flame

El 23 de octubre de 1970, un vehículo construido por tres aficionados de Milwaukee que garabateaban ideas en servilletas durante el almuerzo superó los 1.000 km/h en el desierto de Utah. Lo propulsaba una combinación de gas natural licuado y peróxido de hidrógeno. Lo patrocinaba la industria del gas doméstico americana. Y Goodyear les prohibió usar el motor a plena potencia.

TL
TruckLore EditorialPublicado el 4 de mayo, 2026

Imagina un vehículo de 11 metros de largo que pesa 2.950 kilogramos, que acelera de cero a 1.000 km/h en menos de 20 segundos, que suelta una llama azul visible a kilómetros de distancia, y cuyo motor solo puede funcionar durante ese mismo tiempo antes de agotar el combustible. Y que fue diseñado con 58.000 caballos de potencia pero limitado a la mitad porque las ruedas de Goodyear no aguantaban más.

1.001,667km/h — primer vehículo terrestre en superar los 1.000 km/h en la milla volante
58.000CV equivalentes a pleno empuje — pero Goodyear limitó la velocidad a 700 mph por seguridad
27 añosque duró el récord del kilómetro volante — hasta el Thrust SSC supersónico en 1997
Las servilletas de almuerzo

Dos ingenieros en Chicago, 1964 — dibujando cohetes en papel

El Blue Flame surgió de las imaginaciones de tres hombres de Milwaukee, Wisconsin, con pasión por la velocidad: Dick Keller, Ray Dausman y más tarde Pete Farnsworth. En el verano de 1964, Keller, empleado del Illinois Institute of Technology Research Institute de Chicago, se hizo amigo de Dausman, que trabajaba en un contrato de investigación de propelentes para la NASA.

No eran diseñadores de empresas automovilísticas. No trabajaban para ningún fabricante de coches. Eran dos ingenieros que almorzaban juntos en Chicago y que compartían la misma obsesión: la velocidad y los cohetes.

"Estábamos garabateando en servilletas y cosas así — entonces pensamos que miraríamos hacia un dragster propulsado por cohete", recordó Keller. Diseñaron y construyeron un motor prototipo de 25 libras de empuje. Luego uno más grande. Reclutaron a Pete Farnsworth, un constructor de hot rods a tiempo parcial. Formaron una empresa: Reaction Dynamics Inc. En abril de 1967, su dragster de cohete — el X-1 — estaba terminado. Su motor entregaba 2.500 libras de empuje usando peróxido de hidrógeno como propelente.

El X-1, pilotado por Chuck Suba, estableció récords de drag racing. Y entonces Keller tuvo la idea que cambiaría todo: si podían construir un motor de 2.500 libras de empuje, podían escalar a 22.500. Y con 22.500 libras de empuje, podían romper el récord mundial de velocidad en tierra.

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El Blue Flame de 1970: el cohete con gas de cocina que superó los 1.000 km/h — y ningún museo americano lo quiso 🔥🚀 #BlueFlame #BonnevilleSaltFlats #RecordVelocidad #Ingenieria

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"De niño dibujaba un cohete con ruedas. Y ahí estaba yo, en octubre de 1970, en Bonneville, sentado dentro de un cohete con ruedas." — Gary Gabelich, al equipo de filmación antes del récord

El patrocinador más inesperado

La industria del gas doméstico financiando el coche más rápido del mundo

Proclamando el gas natural como "el combustible del futuro", la American Gas Association patrocinó un elegante coche cohete propulsado por gas natural licuado que en octubre de 1970 estableció un récord mundial de velocidad en tierra que permanecería sin batir durante más de una década.

La lógica de marketing era perfecta: si el gas natural podía propulsar el vehículo más rápido del planeta, los consumidores podrían reconsiderar su percepción de un combustible que asociaban exclusivamente con la cocina y la calefacción. Los ejecutivos de la AGA presupuestaron originalmente 165.000 dólares para el proyecto. Aunque finalmente se gastaron más de 250.000, el 23 de octubre de 1970, el Blue Flame recompensó a sus patrocinadores.

El Blue Flame realizó una gira por el país tras su récord de octubre de 1970, y una versión más ligera de fibra de vidrio hizo la gira por Europa. Gary Gabelich apareció en programas de noticias, talk shows y programas de variedades — incluyendo The Dating Game. Era publicidad que ninguna campaña de televisión convencional podría haber comprado.

Lo que usamos
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El motor

Peróxido de hidrógeno, gas natural licuado, helio — y tres fases de ignición

El sistema de propulsión del Blue Flame consistía en un motor cohete bipropelente líquido desarrollado por Reaction Dynamics. El motor usaba peróxido de hidrógeno de alta concentración como oxidante y gas natural licuado (GNL, principalmente metano) como combustible, con gas helio para presurización. El peróxido de hidrógeno era descompuesto catalíticamente para producir vapor y oxígeno, que luego facilitaban la combustión con el GNL en la cámara principal para generar alto empuje.

El nombre del vehículo no era arbitrario: fue llamado así por el color de la llama del gas natural licuado ignifugado que servía de combustible al vehículo. La llama del GNL ardía en azul — visible a kilómetros de distancia en las salinas blancas de Bonneville cuando Gabelich aceleraba.

El motor operaba en tres fases secuenciales: en la primera fase, solo se descomponía el peróxido de hidrógeno para proporcionar un empuje inicial de unas 15.000 libras, estableciendo un flujo estable de vapor y oxígeno. La segunda fase introducía el GNL para la combustión, aumentando el empuje a unas 16.000 libras. La tercera fase era la inyección dual completa — el diseño nominal del motor permitía un intervalo de 20 segundos a pleno empuje de 22.500 libras generando el equivalente a 58.000 caballos.

Goodyear dijo que no

58.000 CV disponibles — y limitados a la mitad por los neumáticos

Keller declaró que Goodyear, el fabricante de los neumáticos, restringió por motivos de seguridad su velocidad máxima a 700 millas por hora. Reaction Dynamics posteriormente modificó el flujo de gas natural licuado introduciendo el sistema de inyección de dos etapas, potenciando el motor a su máximo rendimiento.

El empuje real configurado para la temporada de 1970 fue de 11.000 lbf — esto siguió las exigencias de Goodyear, que no quería que el coche corriera por encima de las 700 mph debido a temores de seguridad.

Era la limitación más frustrante posible: el motor podía entregar el doble de lo que se usó. El récord de 1.001 km/h se estableció con el Blue Flame funcionando a menos de la mitad de su capacidad teórica. Los neumáticos especiales de Goodyear presentaban una superficie de rodadura lisa para reducir la acumulación de calor durante las pasadas. Sin dibujo, sin canales de evacuación de agua — puro caucho plano diseñado para absorber el menos calor posible a velocidades que ningún neumático había alcanzado antes.

El piloto

Gary Gabelich: tercer piloto elegido — los otros dos no pudieron hacerlo

Gabelich era un sustituto como piloto del Blue Flame, que fue concebido, diseñado y construido por Reaction Dynamics de Milwaukee. Aunque era un sustituto, su incorporación al equipo fue significativa. Además de ser el piloto, tenía conocimientos técnicos, y cuando las cosas no iban bien en Bonneville durante los días de intento del récord, fue Gabelich quien animó al equipo, elevando la moral general y restaurando la confianza.

Craig Breedlove — el poseedor del récord que Gabelich iba a batir — había sido el primer candidato. Breedlove quería demasiado dinero. Un piloto de drag racing, Chuck Suba, llegó a un acuerdo pero fue asesinado en un accidente de carrera poco después. Gabelich fue la tercera opción, y saltó a la oportunidad.

Gabelich tenía 30 años en 1970. Era un antiguo trabajador de North American Aviation que voluntariamente realizó saltos desde 30.000 pies de altitud para filmar las primeras caídas de la cápsula Apollo. Había roto la barrera de los 200 mph en el trimestre de milla en un drag boat. Era piloto de carreras todoterreno, de hot rods, de vehículos jet. Era exactamente el perfil de piloto que un coche de 22.500 libras de empuje necesitaba.

El día del récord

Dos pasadas, una hora de margen, y el primer vehículo terrestre en superar los 1.000 km/h

El 7 de octubre de 1970 fue el primer intento oficial. En un intento solo alcanzó una media de 968 km/h, superando la velocidad de Breedlove, pero no el 1,1% reglamentario exigido para la homologación del récord.

El reglamento de la FIA para récords de velocidad en tierra exige dos pasadas en sentidos opuestos a través de la distancia cronometrada, realizadas en un plazo máximo de una hora. La media de ambas pasadas es el récord oficial. Con una sola pasada en un sentido, superar el récord existente no era suficiente — había que superarlo en ambas direcciones.

El 23 de octubre llegó la oportunidad. Gary Gabelich condujo el Blue Flame en Bonneville, estableciendo un nuevo récord de velocidad en 622,407 millas por hora (1.001,667 km/h) para la milla, y de 630,388 millas por hora (1.014,511 km/h) para el kilómetro.

Era la primera vez en la historia que un vehículo terrestre superaba los 1.000 km/h. El Blue Flame aceleró de parada completa a más de 630 mph en menos de 20 segundos. La combustión duró esos veinte segundos. Luego el empuje cesó. El vehículo deceleró durante kilómetros antes de detenerse, usando paracaídas y frenos de disco. El récord era oficial.

Lo que pasó después

13 años el récord de la milla. 27 años el del kilómetro. Y ningún museo americano lo quiso.

El récord de velocidad en tierra establecido por el Blue Flame fue batido el 4 de octubre de 1983 por Richard Noble conduciendo su vehículo a reacción, el Thrust2, situando el registro de la milla en 633,468 millas por hora. El récord del kilómetro de 630,388 millas por hora permaneció hasta que el Thrust SSC rompió la barrera del sonido en 1997, elevándolo a 760,343 millas por hora.

Veintisiete años. El récord del kilómetro volante del Blue Flame —establecido con un motor funcionando a menos de la mitad de su capacidad, por el tercer piloto elegido, en un coche patrocinado por la industria del gas de cocina— aguantó desde 1970 hasta que un vehículo supersónico lo rompió en 1997.

Gabelich y el artista y diseñador Tom Daniel estaban muy avanzados en la construcción de otro coche cohete con potencial de 800 mph cuando Gabelich fue asesinado en un accidente de moto en las calles de Long Beach el 26 de enero de 1984. Tenía 43 años.

Cuando ejecutivos de la industria, entusiastas del motor y otras personas hicieron un esfuerzo para que el histórico vehículo de gas natural fuera expuesto en un museo americano, no hubo interesados. "Lamentable, ya que el Spirit of America de Breedlove está en el Museo de Ciencia e Industria de Chicago y las raíces del Blue Flame estaban en Chicago, y fue construido en Milwaukee", lamentó Dick Keller.

El Blue Flame cruzó el Atlántico. Está ahora en exhibición permanente en el Auto & Technik Museum Sinsheim, Alemania. El vehículo que por primera vez en la historia terrestre superó los 1.000 km/h descansa en el país que no lo construyó, patrocinado por una industria que ya no existe en esa forma, pilotado por un hombre que murió en moto en California, y diseñado por tres ingenieros que garabateaban cohetes en servilletas durante el almuerzo en 1964.

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