El Ford Big Red — semirremolque de turbina de gas de 600 CV — expuesto en la Feria Mundial de Nueva York junto al Ford Mustang, agosto de 1964
Ford Big Red · Turbina 600 CV · Feria Mundial de Nueva York · 1964
Ingeniería Curiosa7 min de lectura

El camión de Ford con motor de avión que desapareció durante 30 años — y apareció en un garaje de Carolina del Norte

En agosto de 1964, Ford presentó en la Feria Mundial de Nueva York un semirremolque de 96 pies y 600 caballos con turbina de gas, cocina, baño y televisión. Era el futuro del transporte americano. Luego la turbina resultó demasiado cara para las carreteras. Y el camión más grande de Ford desapareció durante décadas.

TL
TruckLore EditorialPublicado el 4 de mayo, 2026

Imagina un camión de 13 metros de altura y 29 metros de longitud total con remolques, propulsado por una turbina de gas de avión militar, con agua corriente caliente y fría en la cabina, baño, televisión, y suspensión neumática ajustable desde el asiento del conductor. En 1964. Y que el mismo año que lo presentaron al mundo, presentaron también el Ford Mustang — y nadie recordaba al camión.

96 pieslongitud total con remolques dobles — 29,3 metros. Más que dos autobuses escolares
600 CVy 855 lb-ft de par de la turbina de gas Modelo 705 — desarrollada para el Ejército de EE.UU.
30 añosdesaparecido — el camión más grande de Ford perdido desde los 80 hasta que The Drive lo encontró en 2021
El contexto

1964: el año en que Ford quería turbinas en todo

Mientras las turbinas son comunes en tanques militares, helicópteros y aviones de línea, su uso en automóviles de producción ha sido bastante limitado. Sin embargo, Ford dedicó aproximadamente dos décadas de investigación comenzando en los años 50 a hacer eso posible.

La carrera de las turbinas de gas en los años 60 era una de las grandes apuestas tecnológicas de la industria americana. Chrysler fabricó 55 coches turbo y los prestó a ciudadanos normales para pruebas en carretera. GM había construido los concept cars Firebird con turbinas en los Motoramas. Y Ford desarrollaba sus propias turbinas bajo contratos militares, probándolas en autobuses de línea de largo recorrido y flotas de transporte de piezas entre Michigan y Ohio.

El Big Red fue el escaparate de los esfuerzos de Ford — un enorme semirremolque de 96 pies propulsado por una turbina de 600 caballos.

El proyecto fue liderado por Roy Lunn en el Scientific Research Laboratory de Ford. Lunn no era un desconocido — era el mismo ingeniero que había dirigido el programa GT40 de Ford, el coche que ganaría Le Mans cuatro veces seguidas. Aplicar ese mismo nivel de ambición a un semirremolque de transporte de mercancías era exactamente el tipo de desafío que Ford quería en 1964.

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El Ford Big Red de 1964: el camión con turbina de avión que presentaron junto al Mustang — y que desapareció 30 años 🚛✈️ #FordBigRed #Turbina #FeriaMundial #Ingenieria

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"Este camión es un vehículo conceptual de nuestra oficina de investigación de productos. Es un banco de pruebas en el que las ideas avanzadas de ingeniería se demuestran en operación real en carretera." — Charles H. Patterson, vicepresidente ejecutivo de Ford, 1964

La turbina

Un motor de guerra en un camión de carretera — y Chrysler haciendo lo mismo con coches

El Big Red estaba propulsado por una turbina de 600 caballos Modelo 705 originalmente desarrollada por Ford para el Ejército de EE.UU. No era un motor diseñado desde cero para camiones — era tecnología militar adaptada para la carretera. El mismo principio que había impulsado helicópteros y vehículos blindados del Ejército ahora tenía que mover 10 toneladas de tractor más dos remolques cargados por las autopistas de América.

El motor de turbina de gas de 600 CV que propulsaba el Big Red fue desarrollado y producido por Ford bajo un contrato con el Departamento de Defensa.

Las ventajas de la turbina sobre el diésel eran reales y significativas para la época: menos piezas móviles, menos mantenimiento, funcionamiento extraordinariamente suave sin las vibraciones de un diésel multicilíndrico. A diferencia de otros motores, la turbina era sedosamente suave, sin vibraciones — hasta el punto de que cuando el programa fue cancelado años después, las turbinas encontraron su lugar como unidades de potencia en plataformas petrolíferas offshore.

Los problemas también eran reales: consumo de combustible brutal, un rango de potencia limitado, temperaturas de escape extremas, y el ruido del compresor que los pilotos de caza conocen bien pero que los camioneros de carretera nunca habían experimentado.

Según algunas fuentes, el Big Red consumía alrededor de 2 millas por galón. Con una autonomía de aproximadamente 600 millas, necesitaba repostar con una frecuencia que los camiones diésel de la época superaban cómodamente.

La cabina

Fibra de vidrio, agua corriente, televisión y suspensión de avión

El diseño de la cabina se hizo de fibra de vidrio, un material ligero. El diseño de fibra de vidrio estaba montado independientemente y presentaba el marco de la carrocería junto con una unidad de aire acondicionado para el conductor y los pasajeros. El interior del camión era de acero y podía alojar a dos pasajeros.

Pero el interior del Big Red no era simplemente funcional. Era deliberadamente espectacular: el diseño se basó en datos de túnel de viento y ofrecía suspensión air-ride. Se incluyó una cocina completa con agua corriente caliente y fría, junto con un baño y televisión.

Era la visión de Ford de cómo viviría un camionero americano en el futuro próximo — con las comodidades de un apartamento en movimiento. La cabina era tan alta que incluía una escalera de acceso lateral. Desde esa altura, la visibilidad hacia delante era extraordinaria — los visitantes de la feria que subían a verla desde dentro describían la sensación de pilotear un avión sobre la carretera.

Los viajes cross-country

Un puente demasiado bajo, una radio, y seis hombres desinflando los neumáticos

Tras su debut, el camión experimental hizo varios viajes cross-country para demostrar el coste de operación comparable al de un motor diésel tradicional.

Durante la gira de demostración cross-country de 1964, el Big Red circulaba con un Ford Mercury station wagon de 1965 como vehículo escolta, cuyos ocupantes transmitían direcciones al conductor del camión a través de una radio de dos vías. Al atravesar una ciudad no especificada, un malentendido de comunicación envió al Big Red por una calle estrecha que llevaba bajo un puente que era literalmente demasiado bajo para el enorme vehículo.

El puente estaba bloqueando el camino y no había forma de dar marcha atrás con un conjunto de 96 pies en una calle estrecha. "El conductor detuvo el camión antes del puente, lo que generó un embotellamiento. No había forma de dar marcha atrás al Big Red. Los seis hombres salieron, desinflaron las bolsas de suspensión para bajar el camión unos 10 centímetros para poder pasar bajo el puente", contó el propietario actual. "Los tirantes bajo el puente tenían grandes tuercas metálicas en la parte inferior que el conductor necesitaba evitar, así que tuvo que maniobrar el camión cuidadosamente bajo el puente entre las tuercas metálicas."

El rasguño en el techo de la cabina que esa maniobra dejó seguía visible décadas después, cuando el propietario actual lo encontró. Era la firma de ese viaje — el recuerdo físico de seis hombres arrodillados en el asfalto de una ciudad americana, desinflando las bolsas de aire del camión más grande que Ford había construido para que pudiera pasar bajo un puente ordinario.

La desaparición

Atlanta, 1970 — le drenan el aceite y nadie lo arranca más

En 1970 estaba en exhibición en The Omni de Atlanta, en un gran autoshow. Y para estar en exhibición, tuvieron que drenar todo el combustible y todo el aceite del vehículo. Nadie volvió a arrancarlo después de eso.

Era el comienzo del fin. Las normas ambientales se endurecían. Los costes de producción de la turbina resultaban prohibitivos. Las regulaciones de las turbinas de gas variaban estado por estado, haciendo casi imposible la homologación nacional. Los tres problemas que impidieron a los más altos ejecutivos de Ford fabricar el Big Red en 1964 eran: 1) las nuevas regulaciones ambientales americanas, 2) los enormes costes de producción y 3) los diferentes requisitos para turbinas de gas en diferentes estados.

El camión pasó a manos de Holman-Moody — el legendario equipo de carreras de Ford basado en Charlotte, Carolina del Norte, que había preparado los GT40 ganadores de Le Mans. Holman-Moody tenía el vehículo en un hangar de almacenamiento en Charlotte a través de al menos finales de los años 70. Esto está respaldado por fotografías y numerosos testimonios de testigos presenciales, además de un folleto donde estaba realmente listado a la venta como artículo excedente.

Luego desapareció. Completamente. Durante décadas.

El reencuentro

The Drive lo encontró en 2021 — en un garaje privado de Carolina del Norte

The Drive inició una investigación para rastrear el Big Red. La última aparición pública documentada mostraba que estaba en manos de Holman-Moody, aparcado en un hangar de almacenamiento en Charlotte. Lo que nunca había quedado claro era cómo el Big Red terminó en manos de Holman-Moody en primer lugar, y qué pasó después.

Lo que encontraron era, según todos los relatos, asombroso: el Big Red sobrevivió precisamente porque escapó del control de Ford justo el tiempo suficiente para llegar a manos privadas. Los coches conceptuales de los fabricantes normalmente terminan destruidos — Ford tenía la política de desguazar sus prototipos para evitar que cayeran en manos de competidores o que causaran problemas legales. El Big Red escapó ese destino por azar.

En cuanto a los dos remolques originales del Big Red, aún no han sido localizados. El tractor en sí está aparentemente en condición inmaculada y sentado en un garaje construido a medida, pero no ha sido conducido desde 2000. El propietario dijo que podría estar dispuesto a tomar algunas fotos actualizadas del famoso semirremolque de turbina de Ford, y admite que quizás debería estar en exhibición en The Henry Ford.

El legado

La turbina que funcionó en plataformas petrolíferas — y el camión que sobrevivió a todo

Cuando Ford contrató nuevo personal en 1973, la División de Ingeniería de Camiones Pesados todavía desarrollaba el camión turbina de próxima generación. El programa fue descartado un año después, pero la turbina Ford encontró su utilidad en plataformas petrolíferas como unidades de potencia ya que, a diferencia de otros motores, la turbina era sedosamente suave, sin vibraciones.

La historia del Ford Big Red termina — por ahora — en un garaje de Carolina del Norte, con un camión restaurado que no ha circulado desde el año 2000 y dos remolques que nadie ha podido localizar. Es uno de los objetos más grandes jamás "perdidos" en la historia del automóvil: 96 pies de semirremolque con turbina de gas, agua corriente y televisión, desaparecido durante tres décadas en la América que lo había aplaudido en la Feria Mundial de 1964.

El mismo año que el Ford Mustang cambió la industria del automóvil para siempre, Ford también presentó esto. Y el mundo eligió el Mustang.

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