El Ford Seattle-ite XXI, concept car a escala 3/8 diseñado por Alex Tremulis, expuesto en la Feria Mundial de Seattle el 20 de abril de 1962
Ford Seattle-ite XXI · Century 21 Exposition · Seattle · 1962
Ingeniería Curiosa7 min de lectura

El Ford con seis ruedas, motor nuclear intercambiable y GPS en 1962 — Seattle-ite XXI

En abril de 1962, Ford presentó en la Feria Mundial de Seattle un concept car a escala 3/8 que describía con precisión asombrosa el interior de un coche moderno: pantalla central, navegación GPS, carrocería intercambiable y unidades de potencia modulares. Una de esas unidades era nuclear.

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TruckLore EditorialPublicado el 25 de abril, 2026

Imagina un coche con seis ruedas —cuatro directrices al frente, dos fijas atrás—, donde el tren motriz completo se desacopla y se sustituye por otro según las necesidades del viaje. Con celdas de combustible. Con computadora de navegación. Con cristal de densidad variable. En 1962. Y cabe en la maleta de un coche de hoy.

6ruedas — cuatro directrices al frente, trece años antes que el Tyrrell P34 de F1
3/8escala del modelo — nunca se construyó a tamaño real
10Mvisitantes a la Century 21 Exposition donde se exhibió el Seattle-ite
El diseñador

El hombre que diseñó el Tucker, el Cord 812 y el Subaru BRAT — sin título universitario

Alexander Sarantos Tremulis nació en Chicago en 1914, hijo de inmigrantes griegos. Carecía de formación en diseño formal — entró a la industria a los 19 años como estilista en la oficina de ventas de Duesenberg en Chicago en 1933. Bajo la tutela de Gordon Buehrig contribuyó al diseño del Cord 810 y, cuando Buehrig se fue, el joven Tremulis de 22 años se convirtió en jefe de diseño, liderando el diseño del Cord 812 sobrealimentado antes de que la compañía cerrara en 1937 en plena Gran Depresión.

Después vinieron GM, Briggs, Kaiser-Frazer, el Ejército del Aire durante la Segunda Guerra Mundial — donde trabajó en diseños avanzados de aeronaves — y finalmente Preston Tucker, que lo contrató para diseñar el Tucker 48, el sedán más innovador y más maldito de la posguerra americana. Fue Tremulis quien fue principalmente responsable de llevar la fabricación del prototipo "Tin Goose" a su conclusión.

Tremulis estuvo en el departamento de diseño de Ford entre 1952 y 1962, y estableció su propia empresa consultora en 1963. Durante esa década en Ford, produjo diseños tan avanzados que aún hoy se consideran muy adelantados a su tiempo: el Nucleon de propulsión atómica, el Gyron estabilizado por giroscopio de dos ruedas, y el Seattle-ite XXI de seis ruedas, en honor a la Feria Mundial de Seattle.

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El Ford Seattle-ite XXI de 1962: GPS, motor nuclear intercambiable y seis ruedas. Predijo el coche moderno con 60 años de antelación 🚗☢️ #FordSeattleite #ConceptCar #Ingenieria #1962

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"En 1957, a Tremulis se le asignó la tarea de diseñar el coche que 'creía que conduciríamos en el año 2000'." — Grokipedia, sobre el encargo de Ford al diseñador

La Feria del Siglo XXI

Por qué se llama XXI y qué tenía que demostrar

El Seattle-ite XXI fue específicamente concebido en 1961 como la contribución de Ford a la Century 21 Exposition. La feria, con el lema "El Mundo del Mañana", se celebró en Seattle entre el 21 de abril y el 21 de octubre de 1962. Atrajo a casi 10 millones de visitantes durante sus seis meses de duración, proporcionando una audiencia masiva para la presentación futurista de Ford.

El Seattle-ite se llama así por el propósito para el que fue diseñado: ser un exhibición en la Feria Mundial de Seattle en 1962. El tema del evento era el Siglo XXI, de ahí la parte "XXI" del nombre del coche.

El Seattle-ite XXI fue presentado el 20 de abril de 1962, un día antes de la apertura oficial de la Century 21 Exposition, donde sirvió como pieza central del pabellón de Ford. No era el único concept car de Ford ese año — también presentaban el Mustang I, el precursor conducible del futuro Mustang de 1964 — pero el Seattle-ite era la apuesta por el futuro más lejano: no el coche del próximo año, sino el del próximo siglo.

Las seis ruedas

Cuatro ruedas directrices al frente — trece años antes que la F1

El coche tenía seis ruedas, con cuatro directrices al frente y dos fijas atrás — similar al ficticio FAB1 de 1965 y al real Tyrrell P34 de carreras de principios de los años 70.

La lógica detrás de las cuatro ruedas delanteras era la misma que llevaría al diseñador Derek Gardner a crear el Tyrrell P34 para la Fórmula 1 en 1976: los beneficios de cuatro ruedas delanteras fueron encapsulados por primera vez en 1962 por los estilistas del Seattle-ite de Ford, quienes creían que "mejorarían enormemente la estabilidad de trayectoria, la tracción y la eficiencia de frenado."

La configuración de seis ruedas, con cuatro ruedas delanteras directrices para mejorar la tracción y el frenado, fue precursora de diseños multi-eje, influyendo notablemente en el Tyrrell P34 de Fórmula 1 que ganó un Grand Prix en 1976. En aquel Gran Premio de Suecia, Jody Scheckter cruzó la línea de meta en un coche con exactamente la misma configuración de ruedas que el Seattle-ite había propuesto catorce años antes — aunque los ingenieros de Tyrrell llegaron a esa solución por su propio camino.

El acceso al coche era también inusual: el diseño era igualmente inusual en cuanto al acceso, con una puerta de apertura convencional y un ala de gaviota de vidrio en la parte superior.

La propulsión modular

El motor que se cambia en la gasolinera — o el nuclear compacto

Uno de los aspectos más revolucionarios del Seattle-ite XXI era su diseño modular de tren motriz. Los diseñadores de Ford imaginaron un vehículo que pudiera funcionar con una variedad de fuentes de potencia, desde celdas de combustible hasta incluso un dispositivo de propulsión nuclear compacto. La sección delantera completa del coche estaba diseñada para separarse del compartimento de pasajeros, permitiendo al conductor intercambiar cápsulas de potencia según las necesidades de conducción.

Este concepto modular habría otorgado al Seattle-ite XXI una inmensa flexibilidad, permitiendo adaptar el coche a diferentes propósitos con facilidad. Las unidades de potencia estarían conectadas a través de un acoplamiento flexible, vinculando sin problemas los controles al compartimento de pasajeros.

Las opciones de potencia eran dos: una unidad económica de 60 caballos de vapor para conducción urbana, o una opción más potente para larga distancia. Ambas serían intercambiables en cuestión de minutos — el equivalente de 1962 al intercambio de baterías que hoy exploran empresas como NIO o las redes de swap para vehículos eléctricos.

El concepto de algún tipo de dispositivo de propulsión nuclear compacto fue incluido como fuente de energía posible, bajo el supuesto de que los problemas de radiación podrían superarse sin necesidad de un blindaje masivo. Era 1962 — el mismo año en que John Glenn orbitó la Tierra, en que la carrera espacial parecía capaz de resolver cualquier problema físico dado suficiente tiempo y financiamiento.

El interior del futuro

La pantalla central que los coches tardaron 40 años en tener

La dirección mediante el dedo y un computador de programación de viajes están entre las características interiores del Seattle-ite. Una pantalla de visualización mostraría las características de funcionamiento del motor, las condiciones de la carretera y el tiempo, la posición del vehículo en relación a un mapa de carretera que se actualiza automáticamente, y el tiempo estimado de llegada a cualquier destino seleccionado.

Era la descripción exacta de lo que hoy es un sistema de infoentretenimiento con navegación GPS — una tecnología que no llegó a los coches de producción en serie hasta los años 90, y que no se estandarizó hasta los 2000.

El vidrio de densidad variable alrededor del compartimento de pasajeros daría luz fresca y difusa al interior, eliminaría el deslumbramiento y permitiría una climatización eficiente. El vidrio de densidad variable o electrocrómico — que oscurece o aclara electrónicamente — existe en producción desde los años 90 y ha llegado a coches de lujo en los últimos años.

Los asientos eran fijos, formando parte integral de la estructura del coche, pero los tableros del suelo estaban diseñados para ser ajustables. Esto permitía que los pedales se movieran a una posición adaptada al conductor, aumentando la comodidad y la facilidad de conducción.

Las ventanas jalousie —ventanas de láminas que podían abrirse o cerrarse para controlar la ventilación— reducirían el ruido y mejorarían el flujo de aire, mientras que el vidrio de densidad variable proporcionaría un ambiente interior fresco y sin deslumbramiento.

El legado

Lo que predijo, lo que se quedó en papel y lo que el tiempo validó

Con la perspectiva de 20-20 que otorga la retrospectiva, la pieza de la Feria Mundial de Ford de 1962 destaca como uno de los concept cars más visionarios de la historia. Muchos concept cars han previsto tecnologías que se han convertido en equipamiento estándar, pero pocos han previsto tantas tecnologías tan por delante de su tiempo como el Ford Seattle-ite XXI.

El recuento de predicciones verificadas es notable: la pantalla central de información y navegación, el cristal de densidad variable, la dirección de precisión electrónica, las unidades de potencia intercambiables, la carrocería modular, las cuatro ruedas directrices al frente. El coche contenía ideas novedosas que desde entonces se han convertido en realidad: unidades de potencia de celdas de combustible intercambiables; carrocerías intercambiables; sistemas interactivos de navegación por computadora, cartografía e información de automóvil; y cuatro ruedas de conducción y dirección.

Lo que no se cumplió fue la propulsión nuclear compacta — aunque los reactores pequeños modulares volvieron a la conversación energética en los años 2020 como fuentes de energía estacionaria. Y los intercambios de baterías para vehículos eléctricos son exactamente el concepto de "cápsula de potencia intercambiable" que el Seattle-ite describía, adaptado al siglo XXI real.

El Seattle-ite XXI fue diseñado por Alex Tremulis como un vehículo conceptual a escala 3/8, encarnando visiones de la movilidad del siglo XXI. Tremulis dejó Ford en 1963 — el año siguiente al debut del Seattle-ite — para abrir su propio estudio. Sus últimas contribuciones documentadas incluyen el Subaru BRAT de 1978, el vehículo utilitario de doble propósito que llegó a producción y se vendió hasta 1987. Murió el 29 de diciembre de 1991.

El Seattle-ite XXI, ese modelo a 3/8 de escala que nunca tuvo motor real, fue el único concept car de la historia de Ford que simultáneamente anticipó el GPS, la pantalla central de infoentretenimiento, el cristal electrocrómico, las celdas de combustible en automoción y la tracción de cuatro ruedas al frente. Y lo hizo en el mismo año en que se lanzaba el primer satélite de comunicaciones Telstar y la NASA enviaba al primer americano a orbitar la Tierra.